viernes, 30 de agosto de 2013

Huevos

Somos fans de http://www.nutritelia.com y, en esta web, Jesús Llona ha escrito, últimamente, algunos artículos interesantes sobre los huevos. Muy importante es conocer el etiquetado de los huevos: http://www.huevo.org.es/el_huevo_etiquetado_marcado.asp para que no nos den gato por liebre.

El primer número del etiquetado del huevo es básico para saber su forma de cría:
0- huevos de producción ecológica
1- huevos de gallinas camperas
2- huevos de gallinas criadas en suelo
3- huevos de gallinas criadas en jaula

De la web www.huevo.org


La fecha de consumo preferente es siempre 28 días después de la puesta, así que, cuanto más apures, más viejo será el producto.

No hay un sólo documento que no destaque la importancia nutricional del huevo. El huevo es como un alimento doble: la clara no tiene nada que ver con la yema. Ni nutricionalmente ni en usos culinarios. Gracioso ¿no?

La clara casi no tiene grasas ni azúcares (por lo tanto pocas calorías) y , en cambio, aporta proteínas de muy buena calidad (aminoácidos esenciales), potasio, sodio, fósforo y magnesio. Esta parte del huevo está compuesta, principalmente, por agua (en un 88%). La clara tiene muchas aplicaciones culinarias: adhesiva (es pegajosa), clarificante, aireante (expulsa aire con el calor) o espumante.

La yema tiene más calorías porque tiene grasas saturadas y monoinsaturadas y colesterol (un huevo contiene unos 250 mg), aunque, ojo, no nos confundamos, un huevo aporta sólo 70 kcal. La yema aporta, también, calcio, magnesio, fósforo, potasio, hierroz y zinc,  algunas vitaminas del grupo B y las vitaminas A (Retinol) y D (Calciferol). La yema tiene propiedades culinarias como colorante, emulsionante o espesante.

Ambas, clara y yema, son aglutinante (forma geles que se usan para hacer patés, por ejemplo), coagulante (se usa para los flanes) y aromatizante (no nos olvidemos que los huevos, cuando son buenos, tienen sabor!!).

Jesús Llona nos cuenta que diversos estudios niegan la relación entre el huevo y el colesterol (entre ellos uno de la revista médica JAMA) además de que él recuerda que los niveles altos de colesterol en sangre se derivan de la dieta y el estilo de vida, no únicamente del consumo de un alimento.

Una curiosidad: no se recomienda consumir el huevo crudo porque contiene una sustancia que se llama avidina (que se elimina al calentarlo) y se considera "antivitamina" ya que bloque la absorción de la vitamina biotina (B7).

Encontraréis información y recetas en http://www.huevo.org.es/
Os ofrecemos un nuevo artículo sobre los huevos. Muy interesante:  http://www.directoalamesa.com/manda-huevos/

jueves, 29 de agosto de 2013

Restaurante Aiguaclara, Begur, Girona


Nos encanta este sitio. ¡Nos encanta! Por todo: se cena bien, son encantadores los que trabajan allí y el local es chulísimo. Así que, si tuviéramos que valorar entre todos los restaurantes que tenemos hasta hoy en el blog, este se llevaría una de las medallas seguro.


Está en Begur, Costa Brava, en un edificio precioso en la calle Sant Miquel, 2. Es el restaurante del hotel con el mismo nombre.

Tienen precios fijos en los primeros (9€), segundos (12,5€)  y postres (7€), aunque algunos de los platos llevan un suplemento por ser o más elaborados o tener una materia prima más cara.

A nosotros nos encantan la crema de calabaza al curry y los raviolis de calabaza. También la cola de rape es buenísima y el confit de pato. La última vez que estuvimos tenían una ensalada de higos y jamón buenísima.

Nos gusta menos el pastel de verduras (nos gusta más nuestra receta... so sorry!)... y la tatin de manzana tampoco nos emociona.

De postre, si queréis tocar el cielo, pedid el pastel de queso... Knock Knock Knocking on heaven's door.

Y, amigos, botella de vino mediante, nos costó 25€ por persona.

Ahí va la web: http://www.hotelaiguaclara.com/restaurante-begur









lunes, 26 de agosto de 2013

Pollo al parmesano

Esta receta es tontísima, está buenísima y sirve tanto para diario como para una cena con invitados.

Necesitas, para seis:

6 pechugas de pollo
Harina para rebozar
1 chorrito de vino blanco
1/4 litro de nata líquida
Parmesano rallado/en polvo (un sobre de 200g)
Mantequilla



Pasar las pechugas por harina y freír en mantequilla. Reservar las pechugas en la bandeja en la que se servirá. En la grasa que queda en la sartén, echar el vino y dejar que se evapore.
Añadir la nata, cocer un poco y juntar con el queso. La cantidad de queso es a gusto del cocinero. Nosotros proponemos un sobrecillo, pero puede ponerse más.
Cubrir con esta salsa las pechugas.
Acompañar de arroz hervido.

¡MMMM qué hambre!